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Mecos Films y el arte de hacer porno gay en México

enero 3, 2020

Fabián de la Cruz Polanco | @fabiancpolanco

Casi de forma inmediata al nacimiento del cine se empezaron a producir películas pornográficas, siendo los pioneros del género Eugène Pirou y Albert Kirchner, con la cinta titulada Lèar, presentando en su contenido sexo heterosexual, iniciando así una industria por muchos censurada, pero consumida por la gran mayoría, quienes tienen a través de la pantalla tienen la posibilidad de fantasear y ver ‘cumplidas’ varias de sus obsesiones en el terreno sexual.

 

Con el paso de los años, la industria del cine porno ha crecido a tal grado que se estima obtiene ganancias superiores a los 13 mil millones de dólares de forma anual, siendo Norteamérica el principal productor de cine porno a nivel mundial, seguido de Brasil -el principal productor de cine porno en América Latina-, obteniendo en promedio 30 millones de dólares anuales; cifras que han aumentado de forma considerable debido al consumo que se hace de pornografía a través del internet.

 

Y fue hasta la década del setenta del siglo pasado cuando Estados Unidos produjo la primera película pornográfica de contenido homosexual masculino, titulada Boys in the Sand, dirigida por Wakefield Poole, abriendo con ello mercado para un sector que se mantenía oculto, debido a los prejuicios y censuras, convirtiéndose en uno de los más productivos y exitosos a nivel internacional.

 

Se calcula que de las 20 mil producciones pornográficas que se realizan en los Estados Unidos, principalmente en San Fernando Valley, California, condado donde se encuentran 50 de las 65 productoras principales de cine porno del mundo, el cinco o diez por ciento de las realizadas van dirigidas al mercado gay.

 

Pese a todas estas cifras y a su cercanía territorial, México no cuenta con un porcentaje mínimo que lo acerque a lo producido en cine pornográfico con Estados Unidos, mucho menos en el dirigido al mercado gay, en gran medida por cuestiones de censura y moralina.

 

No obstante, se tienen registros de cintas pornográficas mexicanas desde 1917, siendo Arturo Alturraza el primer director y director de cintas de este tipo en México. La Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene en su acervo 26 cortometrajes de cine porno mexicanos.

 

En cuanto al mercado de cine porno gay mexicano, en la década del noventa del siglo pasado se produjo una primera cinta de este tipo -no profesional-, titulada En ambiente, de la que lo único que se sabe es que fue realizada por una productora no registrada formalmente, llamada Erick Films y que fue protagonizada por Orlando Rivero, Rasec, José Luis García y Kokis, con una duración de 53 minutos.

 

CON LA PUTIZA OBTIENEN ATENCIÓN MUNDIAL

Y fue hasta 2002 cuando se produjo la primera película pornográfica gay de producción profesional, titulada Sexxxcuestro, producida por Erotic Digital, bajo la dirección de Summer Gandolf, protagonizada por los actores Víctor Perseo y Hugo Rico, entre otros. Pese a la buena respuesta que la película tuvo, la productora desapareció dejando el campo abierto para la creación, en 2004, de la productora Mecos Films, conformada por Electrobeat, Mayor Tom y El Diablo, logrando acumular más de 15 años de trabajo dentro de esta industria.

 

La primera cinta que realizaron en este terreno fue La Putiza (2004), seguida de títulos como La Verganza, Corrupción mexicana y Selección mexicana 1, 2, 3, entre otras; logrando reunir una decena de títulos, convirtiéndose en la empresa líder dentro de este campo en México.

 

De hecho, en 2004 La Putiza concursó en el Heat Gay: Festival Internacional de Cine Erótico Gay de Barcelona, ganando el premio a Mejor película y Mejor guión, algo que dentro del cine pornográfico no es fácil.

 

Filmeweb charló en exclusiva con Electrobeat y El Diablo, productor y director respectivamente de Mecos Films, para conocer más acerca de este género cinematográfico, permitiéndonos conocer un poco más sobre los secretos y realidades del cine pornográfico gay hecho en México.

 

¿Por qué crear una empresa de este tipo?

Porque somos gay y siempre fue pensada por eso”.

 

¿Existe competencia en este mercado en el país?

Que yo sepa somos los únicos en México. Sé que hay varias heterosexuales, pero nosotros somos los primeros dentro del mercado gay”.

 

¿Cuál es la demanda que tiene en el mercado la pornografía gay mexicana?

Primero salimos en VHS y después en DVD y ahora estamos en plataformas digitales y nos va muy bien. Seguimos haciendo DVD para coleccionistas que les gusta tener el arte de la película, pero la mayoría ya lo compra digital. Aunque suene increíble, se vende mucho en Estados Unidos, Canadá y Europa, porque en México se ve mucho porno pirata en internet y quienes lo ven lo hacen gratis.

Ante esto nosotros, en lugar de luchar contra esto nos vamos a los lugares donde nos están comprando, que es en otros países.

En el extranjero gusta mucho, a pesar de que la gente estaba acostumbrada al porno gringo y después al porno europeo, que tienen su estilo. Pero en el momento en que nosotros salimos al mercado y les presentamos nuestra ‘cachondería’ mexicana, obtuvimos su atención. Hay porno latino, pero hecho por gringos y aquí todos somos mexicanos y todo sucede en el país y los actores son mexicanos, aunque hay algunos de origen latino, pero se muestra otra manera de tener sexo”.

 

¿Qué es lo que hace diferente al sexo mexicano?

Nosotros somos más cachondos. Los cuerpos y los colores son distintos, somos ‘café con leche’ y somos más pasionales. Hay más besos, contacto visual, los actores improvisan mucho y nosotros los motivamos a que saquen lo que traen, que presuman los cuerpos”.

 

LES GUSTA MOSTRAR LA ‘CACHONDERÍA

¿Diablo, cómo es tu trabajo como director de este tipo de películas? ¿Cómo planteas las acciones?

Es motivarlos. Mi segunda carrera fue Literatura dramática y teatro; entonces he dirigido varias cosas y aquí es motivarlos y tratar que sin decirles qué hacer, se sientan motivarlos y sin decirles, hagan lo que quiero”.

 

Lo que el espectador se fija en este tipo de películas son en los cuerpos y dimensiones de los actores

Pero aquí más que eso, lo que me gusta mostrar es la ‘cachondería´, la emoción, la pasión, el frenetismo, el sudor y demostrar al espectador que están teniendo el mejor sexo de su vida”.

 

¿En una película pornográfica qué tanto es verdad y qué tanto es mentira?

Pues es verdad que existe la penetración. Mentira, que yo le llamaría actuación, es que existe la pasión, la ‘cachondería’ y la emoción que se puede ver.  También es verdad la eyaculación, en verdad existe y también que hay un orgasmo entre los actores.

Lo hacemos lo más fluido posible. Les damos indicaciones y lo grabamos a mano, no con cámara fija; nos movemos y eso es lo que hace atractivos a nuestros productos. Tampoco todo es realidad, pues hacemos magia al momento de editar, pues lo que tenemos de material, que son dos o tres horas, lo editamos para que quede de 15 a 20 minutos. Editamos audio, quitamos sonidos, ruidos de la cámara.

Nosotros ya no hacemos historias, sino contamos anécdotas.

 

¿Cuánto dura la grabación de una escena porno?

Es entre dos y tres horas, pero varía. A veces lo hacemos en hora y media y hay veces que hemos estado entre ocho y diez horas, o que tenemos que cortar y lo hacemos hasta en dos días. Eso sucede cuando hay chicos que se ponen muy nerviosos”.

 

¿Cómo seleccionan a los actores?

Eso es muy divertido y muy excitante. Es recibir al participante, relajarlo un poco. Después de 14 años de estar haciendo esto, aún es muy divertido. Es ver un cuerpo estético, una cara agradable, miembros interesantes y tener mucha actitud, que es un 80 por ciento de ser cachondo y querer ser actor porno. Que ellos sepan cómo quieren ser vistos”.

 

¿Cómo es el actor porno?

Cada uno elige qué tipo de actor porno quiere ser. Yo les pido que se imaginen cómo quieren verse ante la cámara, desde su estética de cuerpo, para que se vean cachondos, estéticos, guarros; muy pasivos, muy activos, actitud, pasión y energía, que actúen el placer.

Las jornadas de grabación son muy intensas. Acabamos igual de cansados que ellos, pues estamos trabajando con la energía más grande que tiene el ser humano, que es el sexo. Se maneja mucha energía y es diferente a la actuación habitual. Aquí no hay textos, pero si hay sonidos, gemidos”.

 

¿Cuál es la edad promedio de los actores?

Desde los 18 años y hemos tenido hasta cuarentones muy guapos de buen cuerpo; y si llega un cincuentón con buen cuerpo y buen miembro, pues bienvenido a Mecos Films”.

 

Entre los actores gringos, europeos y mexicanos, ¿Quiénes son los más cachondos?

Depende mucho de tus gustos; depende de la producción, pues hay quien hace malas pornos, con baja calidad de producción”.

 

¿Cómo seleccionan a las parejas?

Lo hacemos visualmente y que deban de ser activo con pasivo, inter con inter. Primero hacemos que se conozcan, para que haya atracción entre ellos, pues funciona bien si los actores se gustan. Entonces preguntamos sus gustos y a partir de ahí trabajamos. Los citamos antes para que se echen un faje y a partir de ahí vemos”.

 

¿Ha habido actores que después de que hicieron porno gay los haya buscado para ‘desaparecer’ su pasado en esta industria, debido a que el éxito les llegó en la industria convencional?

Si. Nos sucedió con un actor; pero por aquí han pasado de todo, desde actores hasta doctores, abogados. Pero nada más sucedió con ese actor, que después hizo cine profesional y hasta ha ganado premios, entre ellos la Diosa de Plata. Su nombre artístico era Kankun García, pero la petición no se pudo cumplir; primero porque es el protagonista y después porque ya se le había pagado”.

 

Algo que deseen agregar

Esta es una industria que disfrutamos mucho y nosotros queremos que los actores estén muy a gusto trabajando con nosotros y que sea una buena experiencia hacer esto. Queremos que los actores trabajen bien”.

Contacto: http://www.mecosfilms.com

Twitter: @MecosFilmsz

Fotografía: Cortesía Mecos Films

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