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Lestat el Vampiro, un icono gay del cine y la literatura

abril 10, 2021

Luis Miguel Romero.-

Probablemente después del Conde Drácula, Nosferatu o Vlad el Empalador, Lestat, el célebre vampiro protagonista de la célebre saga de novelas Entrevista con el vampiro, de la autora Anne Rice, es el vampiro más famoso de la cultura popular. Tal vez al pensar el este personaje, la gran mayoría lo relacionamos con los rostros de Brad Pitt o Stuart Townsend, actores que le han encarnado en las adaptaciones fílmicas de la saga literaria, en sus títulos originales: Interview with the Vampire (1994) y Queen of the Damned (2001).

 

Por alguna extraña circunstancia, la comunidad LGBTTTI siempre ha mostrado una inclinación por el tema del vampirismo. ¿La razón? Probablemente sea el aspecto refinado, delicado y quizá un tanto “afeminado” o ambiguo que muestran los vampiros. Otra razón quizá sea la referencia de Carmilla, la novela gótica de Joseph Sheridan Le Fanu. Carmilla es una vampira lesbiana, y es considerada todo un icono para el colectivo lésbico. Así es que si ellas tienen a su icono ¿Por qué el colectivo gay no habría de buscarse uno?

 

La autora se dio gusto jugando con la ambigüedad sexual del personaje. Su relación con ‘Louis’, el otro vampiro protagonista de la saga, va mucho más allá de una simple amistad. Es evidente que ‘Lestat’ está enamorado de él, y el hecho de perderle le frustra más que otros de sus fracasos del pasado (lean los libros o vean las películas para entender mejor).

 

Conforme la historia avanza, la complejidad de la relación entre los personajes se incrementa. Dejan de ser simples compañeros de andanzas y se asemejan más a una pareja.

 

Si analizamos bien la primera adaptación cinematográfica, encontramos muchos detalles que hacen sutil referencia a la ambigüedad sexual de los personajes estelares. De hecho, en la película hay un beso entre los personajes de Brad Pitt (‘Louis’) y el de Antonio Banderas (el vampiro ‘Armand’), que fue censurado y editado en la versión final.

 

También la escena donde ‘Lestat’ transforma a Louis en vampiro mordiéndole el cuello resultó bastante interesante, partiendo además del hecho de que los actores que los interpretaron (Tom Cruise y Brad Pitt) eran dos de los símbolos sexuales del cine más importantes del momento.

 

Otro detalle que quizá muchos no percibieron es que, en el final de la película, ‘Lestat’ se monta en el automóvil del periodista en las calles de San Francisco, crisol de la subcultura gay occidental. ¿Habrá sido un detalle intencional de la autora o una simple coincidencia que la comunidad ha querido tomar como señal?

 

Lo cierto es que, hasta ese momento en el cine, nunca antes se había plasmado una historia de vampiros con tintes gay (excepto en el cine porno claro). De hecho, la homosexualidad vampírica se había explotado más en su faceta femenina, desde las adaptaciones de la novela Carmilla, hasta nuestra película de horror mexicana Alucarda (1978).

 

Muchos acusaron a Anne Rice de haber alterado muchos aspectos de la novela original en la adaptación cinematográfica (ella escribió el guión). Uno de ellos es, precisamente, remarcar la ambigüedad sexual de los personajes. ¿Estaría presionada por Hollywood? Finalmente una historia con tintes homoeróticos entre Tom Cruise y Brad Pitt generaría muchos ceros en la taquilla, así que esto no es de extrañarse.

 

Por cierto, ya se habla de una nueva versión cinematográfica y se menciona a Jared Leto como el posible elegido para interpretar a ‘Lestat’.

 

De cualquier manera, tanto la novela como la película son consideradas hoy en día como símbolos y parte de la subcultura gay.

 

Vean la película. Es una buena adaptación. Pero principalmente echenle un ojo a la saga de libros de Anne Rice. Les aseguró les dejará, en términos generales, un buen sabor de boca.

Fuente: SalvadorNunez.com

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