Russian Film Festival

Recibe las noticias en tu correo:

Espejo retrovisor: Es Nick la primera película en Andorra

noviembre 14, 2020

Leopoldo Villarello Cervantes.-

Buscando películas para ver en distintas plataformas, uno se encuentra singularidades o extrañezas, cine de otros países no usuales en la cartelera comercial, o no estrenado en pantalla grande y ahora con más oportunidades de darse a conocer; cintas arrumbadas o apenas vistas fuera de festivales, reuniones, eventos especiales.

 

Así pude ver Nick (2015), la cual por el título se me antojó era coproducción estadounidense-mexicana-española, o luego, tal vez canadiense, según empezaba y por las locaciones, el pueblo, la nieve persistente y el frío, algún diálogo en inglés o la situación de quien será el protagonista, adolescente: dicen lo expulsaron de un internado en Inglaterra y llegaría al día siguiente. Aunque me saltaban los rótulos de ‘Policía’ en los uniformes y las patrullas, y consideré sucedía en una isla al sur de los contornos terrestres británicos.

 

Pasan minutos para descifrar la ubicación: un lugar aislado en Andorra, uno de los países europeos minúsculos, fronterizo con el norte de España, por Cataluña. José Pozo, el nombre del director hispano me sonaba. Lo ubicaba de películas de animación. Confirmaría en un rato: es el director de El Cid (2003) y Donkey Xote (2007). Nick es su primer largometraje fuera de ese rubro, con menos pegue comercial respecto a estas.

 

La sinopsis anclaba premisa de reducción hitchockiana, de ‘Nick’ (Cooper Crafar), un muchacho problematico quien por accidente atestigua un asesinato, nadie le cree -él decide investigar. Me retrajo a indicios de Juego secreto (Cloak and Dagger, 1984) dirigida por el australiano Richard Franklin (aunque el título en inglés duplica el de una película de Fritz Lang, Cloak and Dagger/Clandestino y Caballero, 1946) con asunto distante.

 

El subtema de conflcios acarreados por un recién llegado, se difunde a los condicionantes misterios escondidos por ese pueblo tranquilo al aburrimiento, donde los días transcurren sin ajetreos; las dos únicas mujeres policías cruzan sin peripecias gravosas, son suficientes para cuidar la zona, les sobran minutos para remendar heridas añejas y dramas domésticos; los  pocos adultos mayores se inventan robos para echarle sal a sus jornadas huecas, hacer nuevas amistades, atraer humor a la trama; y el solitario inglés desempleado prefiere despedirse de este mundo a ser deportado a su país.

 

El vacío se aletarga por toda la localidad, calles sin transeuntes, solo hay una tienda. Palpita la pregunta si marchan los elementos para generar ansiedad de filme de terror, de pueblo semi fantasmal, más la idea de Nick de hallar al asesino y al revisar las fotografías impresas discernir es un vampiro, invisible a la cámara. Eso da pie a una secuencia compacta, en foto fija, retratos de los pocos habitantes hombres en el pueblo.

 

Del motivo de la soledad de ‘Margret’ (Molly Malcolm), la hermana, y su amiga ‘Amber’ (Melina Matthews), el director infunde los peligros de suscribirse a sitios de citas por Internet, los riesgos crecientes, mortales, en cualquier lugar. La fotografía, el hobby de ‘Nick’ provee unidades de inflexión: la visualización del crimen bordea el espejismo, la jefa policial, ‘Clare’ (Elisabeth Terri), contrasta con ‘Margret’ en su obsesión por ciertos casos,  mantiene éste pendiente; los antecedentes negativos de ambos personajes empalman dudas para ‘Margret’.

 

Las cuotas del argumento derivan y se allanan por ruta de asesino serial, por la visión de un hotel abandonado; el montaje baraja develamientos en la confluencia imprevista de cada bloque, acrecentado por la oscuridad, el aislado rincón.

 

Thriller de condicionante epílogo, con la posibilidad de una secuela o segunda parte, el tardío fax recibido al final procura soplos a ‘Clare’ y a ‘Nick’. Se admitirían metáforas colindantes en la presencia de tres mujeres en rondando los cuarenta, sin esposo, novio o relaciones, o en la inexistencia de más gente en el pueblo; los pesos de la soledad.

 

Nick es la primera película filmada en el principado de Andorra, en producción con España. Muestra una faz de diverso talante del José Pozo enfocado a la animación, con actores, rodada en escenarios naturales.

 

Nick está en el catálogo de Filmin latino, unos días la pusieron gratis.

Sigue a Filmeweb en Facebook y Twitter.

Relacionados

Russian Film Festival

Russian Film Festival